¿Quién debe alejarse en caso de orden de alejamiento ante un encuentro casual con la víctima?

Julio Sanchez Abogados Orden Alejamiento

¿Quién debe alejarse en caso de orden de alejamiento ante un encuentro casual con la víctima?

Todos tenemos claro que quien tiene una orden de prohibición de acercarse a otra persona a su lugar de trabajo, domicilio etc. quebrantaría dicha orden si lo hace, pero en ocasiones no parece estar tan claro quién debe abandonar ese lugar en caso de coincidencia, si realmente no ha ido a buscar a esa persona a los lugares determinados en la sentencia, y ha sido un encuentro casual.
Pues bien, aunque el obligado a no acercarse a su ex pareja se halle en un lugar distinto al domicilio de esta, o lugar de trabajo, por ejemplo, un bar y esta expareja acuda a ese mismo local con posterioridad, le corresponderá abandonar dicho lugar al obligado al cumplimiento de la orden de alejamiento.

En este sentido se ha pronunciado recientemente la sala de lo Penal del Tribunal Supremo, que ha confirmado una condena de seis meses de prisión a un hombre con la prohibición de acercarse a su expareja y el cual no se marchó del pub en el que coincidieron, aunque este había llegado antes.

El Tribunal Supremo considera que, “en los casos de encuentros casuales, en los que no existe el conocimiento de la objetiva situación de acercamiento entre victimario y víctima, la situación generada debe ser, inmediatamente, resuelta por quien tiene obligación de impedir esa aproximación, pues es la persona que tiene limitada su libertad deambulatoria en los términos impuestos en la sentencia”.

En esta sentencia del Tribunal Supremo que confirma una sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Oviedo, se explica claramente que el motivo de que tenga la obligación de abandonar el mismo lugar cuando ha existido un encuentro casual, el obligado a no acercarse a la otra persona, es porque la víctima, no tiene restringido sus derechos, no tiene una obligación que le limite su deambulación, por lo que, la obligación derivada de la limitación impuesta le incumbe al condenado.

Por tanto, es al victimario a quien se le imponen restricciones de deambulación, con el fin de proteger a la víctima, puesto que es esta la que ha sido protegida por la adopción de una medida de aseguramiento y no es la destinataria de una orden de prohibición de aproximación o de evitar comunicación, pues la medida se impone al victimario.

Recuerda, por tanto, que si tienes una orden de alejamiento en vigor, no debes permanecer en un lugar en el cual tu expareja haya acudido, aunque el encuentro haya sido casual, ya que el obligado a abandonar ese lugar eres tú.

Fdo. María Lillo.- Abogada