Menos papeles y más privacidad: nueva protección de datos para familias separadas o divorciadas
Hasta ahora, muchas familias separadas o divorciadas se encontraban con una situación tan habitual como incómoda, ya que, para matricular a sus hijos en un colegio, apuntarlos a una actividad extraescolar, gestionar un campamento, un club deportivo o cualquier trámite parecido, se les pedía aportar la sentencia completa de divorcio, separación o el convenio regulador.
El problema era evidente, ya que esos documentos no solo contienen quién tiene la guarda y custodia, cómo se ejerce la patria potestad o quién puede autorizar determinadas decisiones sobre los menores, también puede incluir información muy sensible sobre la vida familiar, como los datos económicos, pensiones, uso de la vivienda familiar, conflictos entre los progenitores, cuestiones de salud o circunstancias personales que nada tienen que ver con el trámite concreto que se quiere realizar.
La nueva Directriz 1/2026 del CGPJ
Por eso resulta especialmente importante la Directriz 1/2026, de 14 de abril, aprobada por la Dirección de Supervisión y Control de Protección de Datos del Consejo General del Poder Judicial, ya que su finalidad es que solo se facilite la información estrictamente imprescindible cuando se trate de acreditar aspectos que afectan a menores.
En la práctica, esto significa que los progenitores ya no tendrán que entregar, como regla general, una copia íntegra de la sentencia o del convenio regulador ante colegios, clubes, administraciones, centros sanitarios, entidades privadas u organismos que necesiten conocer únicamente determinados extremos, en su lugar podrán solicitar al juzgado un certificado limitado, en el que conste solo la información necesaria para ese trámite concreto. Por ejemplo: quién ostenta la guarda y custodia, cómo se ejerce la patria potestad, qué progenitor puede recoger al menor, quién debe autorizar una actividad extraescolar, quién asume determinados gastos escolares o si existe alguna limitación relevante para la toma de decisiones.
El principio de minimización de datos
La clave está en el principio de minimización de datos, dicho de forma más sencilla, no se deben pedir ni entregar más datos personales de los necesarios. Si un colegio solo necesita saber quién puede recoger al niño, no tiene sentido que acceda a toda la historia judicial o familiar de sus padres. Si una entidad deportiva solo necesita comprobar quién puede autorizar una actividad, no debe recibir información sobre pensiones, vivienda, ingresos o conflictos personales.
Esta medida protege especialmente a los niños, niñas y adolescentes, pero también a sus familias. Evita que datos íntimos circulen innecesariamente por centros educativos, asociaciones, clubes o administraciones, y ayuda a normalizar una realidad familiar cada vez más frecuente sin exponer más de lo debido la vida privada de quienes la integran.
Qué información podrá acreditarse ahora
Además, el CGPJ ha previsto formularios estandarizados para facilitar la solicitud de estas certificaciones, tanto por particulares como a través de procurador. La idea es que el juzgado pueda expedir un documento claro, útil y ajustado al caso, omitiendo todo aquello que no sea pertinente.
En definitiva, estamos ante una directriz de sentido común: quien necesite acreditar una cuestión concreta sobre un menor debe poder hacerlo, sí, pero sin abrir la puerta a que terceros conozcan datos familiares que no les corresponden, no se trata de ocultar información relevante, sino de compartir únicamente la necesaria.
Más protección para menores y familias
Para las familias separadas o divorciadas, esta directriz supone un avance práctico y muy positivo, menos exposición, menos trámites invasivos y más respeto a la privacidad. Y para colegios, entidades y administraciones, también ofrece una pauta clara, solicitar solo lo imprescindible y tratar los datos de los menores y de sus familias con la cautela que merecen, ya que proteger a los menores no consiste solo en adoptar decisiones sobre ellos. También consiste en proteger su intimidad y la de su familia en cada trámite cotidiano.
Desde este despacho de abogados, apostamos porque se preserve la intimidad de las personas, especialmente la de los niños y por ello esta directriz nos parece un avance en este sentido.



